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Concurso 100 minirelatos de amor y un deseo satisfecho

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5.- PIDE UN DESEO


Romántica

No queda nadie en la oficina.

      Nosotros dos seguimos en el sofá del despacho de dirección. Agotados, el uno en los brazos del otro. Hasta esta noche nos manteníamos a distancia. Yo soy orgullosa y él tan reservado…

      Sugiero que debemos vestirnos. Él protesta, entretenido en besar mi cuello.

      —Nunca había hecho algo así —digo sin querer.

      Se incorpora y me mira. Sé que se me nota lo que siento pero no me importa.

      —Yo tampoco. Sólo contigo —afirma, acariciándome despacio.

      Señala la ventana, hacia la lucecita intermitente de un avión.

      —Una estrella —dice. Me río y le sigo el juego—, pidamos un deseo.

      En sus ojos leo muchas palabras por decir.

      —Mi deseo somos tú y yo —confieso—. Nosotros… Siempre. —Me quedo callada—. ¿Y el tuyo?

      Me besa y sonríe.

      Se acaba de cumplir —susurra antes de besarme de nuevo.


Olivia Ardey



El día estaba lluvioso. Pequeños fragmentos de agua tintineaban en el cristal como lágrimas al viento. En mi corazón el recuerdo de tus besos...

Una multitud de sensaciones recorrieron mi cuerpo.

Tus dulces y sabrosos labios mordisquearon los míos, ansiosos por saborear la dulce miel que impregnaban los tuyos.

Me sentía confusa, no sabía qué hacer; tus manos recorrían mi cuerpo con prisa, como si el tiempo se nos fuera a escapar.

El calor sofocante de aquel dormitorio ¿O acaso éramos nosotros los que ardíamos de placer?

No sé, nunca lo olvidaré.

Tus fuertes manos rodearon mi pequeño y frágil cuerpo como el que coge una margarita y me pusiste frente a ti. Sentí que me perdía en tu mirada, sentí tu calor, tu necesidad de mí; simplemente me dejé llevar por ti.

 

Marisa Arias López

6.- LLUEVE